martes, 27 de abril de 2021

Consecuencias del COVID-19 en la economía a largo plazo

 La crisis del coronavirus se verá reflejada no sólo a corto plazo, sino que sus consecuencias económicas perdurarán en el tiempo. Aquí las evidencias:

  1.  El PIB real de las principales economías desarrolladas podría ser entre un 2% y un 5% menor en 2030 en comparación con el nivel al que podría haber llegado en un escenario sin pandemia de COVID-19. Así lo prevén las estimaciones publicadas este lunes por IHS Markit. 
  2. También se prevén daños en la inversión empresarial, ya que se han elevado los niveles de deudas de las empresas y también las quiebras. Sin embargo, como efecto positivo se cree que a raíz de la pandemia se incrementarán las inversiones en robótica para sustituir mano de obra por capital. 
  3. La ruptura de las cadenas de suministro mundiales y la desaceleración de la globalización obstaculizarán la productividad. Esto afectará en gran medida a la industria manufacturera. Sin embargo, a largo plazo podría ser la aceleración de la digitalización la que mejore esta tendencia. En el largo plazo parece que los países van a tender a la desglobalización, y eso será consecuencia de que la disrupción en las cadenas de producción ha llevado a muchos a pensar que tener las cadenas de distribución extendidas a tantos países genera un riesgo. Este impacto en la globalización sería negativa para todo el mundo, especialmente para llos países en vías de desarrollo.
  4. La legitimidad de la Unión Europea se sigue debilitando. La Unión Europea ha recibido un golpe durísimo:

  • Cada país ha adoptado su propia estrategia y no han seguido protocolos de contabilización homogéneos.
  • Lo primero que han hecho los países de la Unión Europea ha sido cerrar fronteras los unos a los otros.
  • Además, existe una resistencia a la mutualización de la deuda y un apoyo presupuestario muy bajo. Todo esto hace que su legitimidad se siga debilitando.


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